No habrá fin al Lucro en Educación

No habrá fin al Lucro en Educación
04.05.2013
Por Mario Paz, Secretario de Los Hijos de Mafalda
 
NO HABRA FIN AL LUCRO EN EDUCACIÓN.
 
    Nuestro Presidente y de la nueva Ministra de Educación, en los últimos días han realizado las siguientes declaraciones respecto del lucro: nuestro Jefe de Estado expresó que ello tiene que ver con "beneficio, compensación. Estamos absolutamente en contra del abuso, la usura o las injusticias que se pueden cometer en el sistema educacional, pero al mismo tiempo creemos que lo importante es la calidad de la educación". Continua exponiendo que: "Si una institución pública o privada, con beneficio o sin él, no da educación de calidad tiene que desaparecer. Si una institución da educación de calidad, cumple con las leyes, sea pública o privada, tenga o no un justo beneficio, esa institución está aportando a una educación de mejor calidad y mayor equidad".
    
    Por otro lado la nueva Ministra Carolina Schmidt, expone que: "el Presidente fue muy claro. Si nosotros entendemos por lucro, el abuso, la injusticia, la usura, que se cometen muchas veces, eso no lo aceptamos, no estamos de acuerdo, con la injusticia, con las usuras, con el enriquecimiento ilícito a costa de la calidad de educación. Lo que nosotros defendemos como país es la calidad de la educación; una educación que llegue a todos y a todas, una educación justa, una educación equitativa que sea la fuente de igualdad de oportunidades".
 
    Las declaraciones tanto del presidente como las de la nueva Ministra, establecen que, ellos y su visión ideológica está por encima de la Ley, pues como todos deben saber, existe una Ley que establece que las instituciones educacionales de educación superior “deben ser entidades sin FINES DE LUCRO”. Por lo tanto cuando nuestro presidente afirma que: “Si una institución da educación de calidad, cumple con las leyes, sea pública o privada, tenga o no un justo beneficio, esa institución está aportando a una educación de mejor calidad y mayor equidad", no hace nada más que asegurar que no están en disposición de cambiar nada, incluso más están dispuestos a ponerse sobre la misma ley que ellos aseguran respetar.
 
    Estas declaraciones echan por tierra las demandas estudiantiles que han dado pie a las grandes movilizaciones de los últimos años, en consecuencia, estas afirmaciones son una declaración de guerra contra los estudiantes. Guerra que en la práctica, ha sido un hecho concreto a partir del cambio estructural del Estado, y la instalación del modelo neoliberal subsidiario.
 
    Como lo hemos planteado en diversas oportunidades, el tema no es realizar un conjunto de reivindicaciones asociadas a la educación de un modelo político y económico que en sus bases fundacionales, establece el lucro como eje axial de su que hacer. Como se podrá entender, el tema no es cambiar el modelo de educación, es cambiar el modelo político y económico que establece que la educación es un bien de consumo, por un modelo que defina a la educación como una inversión social, por lo tanto la establezca como un derecho. No entender esto, es no entender el quehacer político y económico.
 
    El neoliberalismo subsidiario establece que la educación debe ser traspasada a los privados, para que estos lucren con dicha actividad, lucro asegurado por el mismo Estado. El neoliberalismo subsidiario, ha establecido en la práctica un cambio de paradigma, o forma de ver e interpretar al mundo. Este nuevo modelo (que para Chile ya es viejo), establece que, todos los derechos y obligaciones sociales que le correspondían al Estado, serán traspasados a los privados, asegurándoles un ingreso o sea lucro, que será cancelado por dos actores, el primero de ellos es el mismo Estado, que lo hará vía subsidios, y el segundo actor, serán los clientes, los que compraran el servicio, llámese este educación, salud, seguro social, vivienda y trabajo entre otros.
 
    Con esto queremos establecer que, aun que sea impopular, las marchas y luchas estudiantiles, al igual que cualquier lucha de carácter reivindicatoria, están perdidas desde su génesis, si no tiene asociado un proyecto transformador de la estructura política, económica y cultural. Además, toda lucha reivindicativa está perdida si esta no pretende  tomarse el poder del Estado.

           

    La guerra no la ha declarado la clase trabajadora y el pueblo, por el contrario ha sido la clase burguesa, al apropiarse de la riqueza que produce nuestro trabajo, ha sido  la oligarquía al apropiarse de la tierra y nuestras riquezas naturales, pero debe ser la clase trabajadora y el pueblo, los que pondrán fin a esta guerra declarada