IMPUNIDAD Y CORRUPCIÓN.

IMPUNIDAD Y CORRUPCIÓN.

         Algunos deberán recordar que al término de la tiranía y el comienzo de esta dictadura encubierta, una de las principales consignas que utilizábamos en las marchas y movilizaciones era el “No a la Impunidad”, ya que entendíamos que la ausencia de juicio y castigo a los violadores de derechos humanos era una posibilidad concreta. Pero, las y los compañeros que levantamos esta consigna no entendíamos en plenitud lo que significaba luchar contra la impunidad, a diferencia de nuestro enemigo de clase, que efectivamente lo tenía muy claro.

 

         Nuestra consigna del No a la Impunidad, objetivamente no tenía más peso que nuestro romanticismo, ya que le estábamos pidiendo a los organizadores del golpe que se auto juzgarán y sancionarán. Este romanticismo fue el mismo que sostuvo la lucha contra la tiranía, ya que identificamos al dictador como único enemigo, y deslindamos las responsabilidades de los que estuvieron tras el golpe, la burguesía, la rancia oligarquía y sus representantes políticos como la Democracia Cristiana y el Partido Nacional entre otros.

 

         Pero ¿qué es la Impunidad?, en pocas palabras es una excepción de castigo o escape de la sanción que implica una falta o delito. “En un sentido bien general y amplio, cuando se habla de impunidad se estará dando cuenta de la falta de castigo que alguien recibió por realizar una acción contraria a lo que establece la ley de la comunidad en la cual habita”[1]. Esto quiere decir que, cuando hay impunidad, la o las personas que incurrieron o cometieron una falta o un delito, no reciben un castigo, sanción o penalización correspondiente por su accionar. De esta forma no se sanciona ni se enmienda su conducta.

 

         La impunidad entonces es la inexistencia de sanción o castigo, por lo tanto, es la inexistencia de la aplicación de la ley (no hablamos de justicia), a todo acto que transgreda el marco normativo y valorativo de la sociedad, de esta forma se establece que toda acción está permitida.

 

         Si hoy podemos entender a cabalidad esta definición y sus consecuencias, estaremos en condición de comprender el mundo que hoy nos toca vivir. Como lo plantee en un párrafo anterior, nosotros cuando repetíamos y repetíamos la consigna de no a la impunidad, no comprendíamos el alcance de nuestra petición, y también no comprendíamos a quien se la estábamos solicitando. En dicho periodo de nuestra historia pecábamos de ignorancia e ingenuidad, condiciones que a algunos nos costó años en superar, mientras otros por desgracia aún no lo han conseguido a la fecha.

 

         Luego de leer esta introducción el lector se estará preguntando qué relación existe ente impunidad y corrupción, la respuesta es sencilla, están relacionadas directamente, ya que si vivimos en una sociedad donde no existe la aplicación de sanción a quienes transgreden la ley, lisa y llanamente estamos viviendo en una sociedad que permite que cualquiera se pueda aprovechar de otro o de los otros.

 

         Ahora bien, podemos establecer que hemos comenzado a comprender el significado y la trascendencia de la impunidad en nuestro país, pero debemos entender también que es la corrupción, este concepto viene del latín y “podemos establecer que se encuentra el origen etimológico del término corrupción. En concreto, emana del vocablo “corruptio”, que se encuentra conformado por los siguientes elementos: el prefijo “con-“, que es sinónimo de “junto”; el verbo “rumpere”, que puede traducirse como “hacer pedazos”; y finalmente el sufijo “-tio”, que es equivalente a “acción y efecto”[2]. Frente a lo expuesto, entonces podemos definir que “corrupción es la acción y efecto de corromper (depravar, echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar). El concepto, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), se utiliza para nombrar al vicio o abuso en un escrito o en las cosas no materiales”[3].

 

         Frente a lo expuesto podríamos asegurar que en una sociedad donde se instala la impunidad las y los depravados, pervertidos, las y los que echan a perder la comunidad y sociedad, las y los que dañan a otros, las y los que sobornan para conseguir sus objetivos, son sujetos que quedan libre de sanción, por lo tanto, pueden hacer lo que quieran. En otras palabras, se instala la corrupción por la falta de justicia.

 

    Hasta el momento hemos hablado de impunidad y corrupción, por lo que corresponde definir que es la justicia, y una de sus definiciones es la siguiente: La Justicia corresponde a un valor determinado por la sociedad, que nace de la necesidad de mantener la armonía entre los integrantes que la componen. También puede ser considerada como el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre las personas y las instituciones, ya sea, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción que se produce entre las unas y las otras. En resumen, la justicia es aquel conjunto de normas y reglas que permiten regular las conductas entre las personas, ya sea permitiendo, avalando, prohibiendo y/o limitando ciertas conductas expresadas en acciones de los seres humanos con las instituciones, y viceversa.

 

    Podemos exponer una primera conclusión de lo expuesto hasta el momento, cual es que la impunidad y la corrupción, son acciones y conductas que efectivamente se asocian, ya que en la medida de la existencia de una implica necesariamente el desarrollo de la otra, y esta simbiosis se observa en la transgresión del conjunto de normas y reglas que permiten regular las conductas entre las personas.

 

         Ahora nos corresponde integrar un elemento más a este análisis, cual es la visión ideológica que postula e instala la impunidad y la corrupción como hechos y acciones. Para esto nos remitiremos a un artículo anterior publicado en nuestra página web el 9 de marzo del 2016, que se titulaba “CORRUPCIÓN O IDEOLOGÍA[4]”, donde exponíamos la relación entre estos dos elementos, de esta forma “la ideología liberal y neoliberal, como lo expone Milton Friedman, son aquellas que se fundan en la codicia[5], en el individualismo y los intereses personales, en la competencia desmedida y en la desigualdad generalizada, en la acumulación de riqueza por medio de monopolios, oligopolios y monopsonios, por lo tanto, en la sobre explotación de nuestro pueblo y de los recursos naturales”.

 

    Entendiendo esto, las ideologías tanto liberal capitalista y el neoliberalismo, por sus características propias, no se pueden desarrollar sin la corrupción y la impunidad. Un ejemplo concreto de esta situación es la naturalización del proceso de apropiación del producto del trabajo ajeno por parte de los dueños del capital, el que se justifica en función de la propiedad priva, que no es más que la apropiación de los medios de producción. Esta propiedad privada se justifica en base a la libertad individual, que le entrega el derecho a uno o más sujetos a arrogarse el derecho de apropiarse de cualquier cosa en la medida que tenga dinero o capital.

 

    Debemos recordar que las matrices ideológicas de estos pensamientos fueron propuestas por Adam Smith, David Ricardo, Friedrich Von Hayek y Milton Friedman, quienes exponen los principios antes enunciados y que son sustentados, mantenidos, profundizados y fortalecidos hasta nuestros días, por lo tanto, no nos debería sorprender que esta racionalidad engañosa se deba expresar en corrupción e impunidad, la que hoy por diversos factores se va transformado en una noticia permanente en nuestro país.

 

    Entonces podríamos asegurar que la corrupción presente actualmente en nuestro país no es nada más que la expresión de la ideología que propone como eje central la avaricia, que es exacerbada por el liberal capitalista y el neoliberalismo chileno. Entonces podríamos asegurar que la avaricia de los empresarios ha llegado a tal punto que el nivel de corrupción ha sobrepasado sus márgenes históricos, por lo que los casos de descomposición social se han venido haciendo públicos en los últimos años. Como se podrá comprender, la impunidad permite la expansión y masificación de la corrupción es un hecho histórico, aunque hoy día, solo se encuentran en el tapete los casos PENTA; SQM; la ley de pesca y Caval, pero no hace mucho el caso colusión de las farmacias, también fue una expresión del nivel de corrupción existente en el país.

 

LA CORRUPCIÓN COMO UN HECHO PÚBLICO.

 

Entre los casos más recientes podemos encontrar el de Chilerecortes. Caso donde la Contraloría General de la República, bajo resolución N° 3.306 de Noviembre de 2006. Entrega resultados de una investigación que detecta irregularidades, errores y proyectos ilegales, en Chiledeportes, específicamente en fondos de asignación directa, donde el órgano contralor evaluó negativamente la asignación de siete proyectos del último trimestre del 2005, por un monto total de $81 millones de pesos.

 

    En el mismo periodo fue acusado nuestro expresidente de “infracciones administrativas que derivan de la compra de acciones de LAN Airlines S.A. que fueron realizadas durante el mes de julio de 2006 por parte de Inversiones Santa Cecilia S.A., que le pertenece a Sebastián Piñera”. El negocio se realizó el lunes 24 de julio. Ese día, Piñera, a través de la Sociedad de Inversiones Santa Cecilia, compró un paquete de acciones de LAN por unos $10.000 millones de pesos, a un valor de $3.280 pesos por acción.

 

    El caso “Inverlink Consultores” empresa acusada de adquirir mediante coimas información privilegiada del Banco Central en el gobierno de Lagos donde se produce un fraude por $80 mil millones de pesos a la Corporación de Fomento de la Producción CORFO[6]. Por otro lado, en este mismo caso aparece don Hernán Somerville ex Presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), que en el caso Inverlink, afirmó que los Bancos no devolverían ni un peso por las acciones que compraron, y que eran de CORFO.

 

    Pero la corrupción, no solo se expresa en la apropiación indebida de los recursos del Estado, también la podemos encontrar en el narcotráfico, es ahí donde podemos encontrar el caso de Ángel Vargas Parga, narcotraficante condenado por la internación de 500 kilos de cocaína, el cual por ser parte del circulo de la Democracia Cristiana, y amigo del Presidente Frei, termina siendo indultado en 1994 por dicho mandatario.

 

    Otro caso de tráfico de drogas, que también se asocia a la impunidad y corrupción, fue descubierto en octubre de 2011, cuando el joven Benjamín Echeverría Larraín, fue descubierto con más de 2 kilos de cocaína de alta pureza, además de $7 millones de pesos obtenidos por la venta de droga en la capital. Este niñito, por esas casualidades de la vida, es sobrino del senador Hernán Larraín de la UDI. El joven fue condenado por el tercer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago a una pena de 5 años con el beneficio de libertad vigilada, junto con el pago de 40 UTM. Como el niño es del barrio alto no paso ni un día en la cárcel. Al igual que el caso anterior la impunidad y la corrupción se asocian a la justicia de clase.

 

    Otro caso del año 2011, donde podemos observar la impunidad en Chile, está asociado a tres ejecutivos del laboratorio Braun Medical, Roberto Oetiker, Ezzio Olivieri y Egon Hoffmann, quienes adulteraron intencionalmente el suplemento nutricional ADN-Nutricomp, lo que provocó la muerte de seis niños, y otras 59 personas sufrieron déficit de potasio en la sangre, que casi les causa la muerte. Estos ejecutivos salieron libres.

 

    Que los ejecutivos salgan libres, no es una cuestión casual, ya que podemos observar esta misma situación en el caso colusión de los pollos, la carne, las farmacias, el papel higiénico, en el sobre precio de la compra de tanques, en el milicogate, en el fraude en carabineros, en los sobre precios que pago la armada, y así suma y sigue.

 

    Pero la corrupción no es una expresión exclusiva de la alianza, concertación o nueva mayoría, esta se viene produciendo con la reinstalación del capitalismo y el neoliberalismo que se ejecuta después del golpe de Estado. Ejemplo de ello es que en el periodo de la tiranía las empresas Estatales comenzaron a ser vendidas a los privados quienes las compraron con el dinero de las y los trabajadores chilenos, gracias a la creación en 1982 de las Administradoras de Fondos de Pensiones AFP., empresas que por ley reciben el ahorro forzoso de las y los trabajadores, quienes mes a mes se ven obligados a entregar un porcentaje de su salario a dichas empresas, recursos que con los cuales compraron las empresas del Estado.

 

    La pregunta es ¿Quiénes se beneficiaron con la venta de Empresas del Estado?, un grupo de ultra derecha identificado los “Chicago Boys”, que son los siguientes: Hernán Buchi Buc; Marcos Buchi Buc; Carlos Cáceres; Sergio de Castro; Jorge Cauas Lama; Juan Hurtado; Bruno Philippi; José Piñera Echenique; Julio Ponce Lerou; Álvaro Saieh Bendeck; Ernesto Silva Bafalluy; José Yuraszeck; Guillermo Arthur Errazuriz; Álvaro Bardon; Muñoz Jaime Bauza;Patricio Contesse; Martín Costabal Llona; Sergio de la Cuadra; Hernán Felipe Errázuriz; Juan Antonio Guzmán; M. Teresa Infante; Luis Larraín Arroyo; Carlos E. Lavin; Joaquín Lavin; Sergio Melnik Israel; Juan Carlos Méndez; Jovino Novoa Vásquez; Miguel Ángel Poduje; Jorge Selume Zaror; Máximo Silva Bafalluy; Cristian Larroulet; Felipe Lamarca.

 

    Todos estos sujetos participaron del saqueo de la riqueza de nuestro pueblo, hecho que hasta el momento se encuentra impune. Pero estos mismos sujetos hoy se encuentran relacionados con otros casos de corrupción, asociado a boletas ideológicamente falsas, cohecho, tráfico de influencias entre otras causas, incluso así a por esta nuevas causas se encuentran impunes.

 

    En los casos de corrupción, antes mencionados, todos ellos se vinculan entre sí, relacionándose con un conjunto de elementos que determinan un alto nivel de descomposición social, a pesar de ello la constante se mantiene, cual es que ellos siguen quedando impunes, o sea, no se aplicó el marco normativo que identificara a los responsables y que sancionara dichas acciones. Un segundo elemento se asocia a que la justicia existente en nuestro país, tiene una condición de clase, ya que deja en la impunidad a los sujetos que pertenecen a las familias poderosas, independientemente de las faltas que estos cometan, en cambio esta misma justicia encarcela a los vendedores de CD., Helados; futas y súper8. Finalmente los casos de corrupción que hemos descritos, son la expresión de la codicia insatisfecha de los empresarios nacionales, quienes sostienen y reproducen el neoliberalismo en Chile. Como se puede observar, la corrupción es la conjugación de la impunidad, la justicia de clase y una ideología que se funda en la codicia.

 

LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD EN LA COTIDIANIDAD.

 

    Como buenos sujetos sociales, que hemos sido educados por el modelo político e ideológico dominante, entendemos que la corrupción es la transgresión de las reglas que todos idealmente debemos respetar, ejemplo de ello son los casos expuestos con anterioridad, pero existen múltiples casos que producto de ser cotidianos no los consideramos como corrupción.

    Para comprender a que nos referimos, debemos exponer un ejemplo, y para ello utilizaremos al Estado, el cual en la actualidad está siendo utilizado para beneficio personal de un grupo reducido de sujetos. Ahora bien, debemos entender que el Estado es la estructura permanente que hemos construido con la finalidad que administre la riqueza expresada en todos los recursos naturales que se encuentran en nuestro territorio, además de toda la riqueza que produce nuestro trabajo.

 

    Para que el Estado realice esta función administrativa, elegimos periódicamente a un conjunto de personas, hombres y mujeres para que realicen dicha función. Esto quiere decir que dichas personas son mandatadas por nosotros para que administren nuestra riqueza en beneficio de toda la población. Entonces cuando las personas electas para administrar nuestra riqueza, no cumplen con la función encomendada, o sea distribuir los beneficios que produce nuestro trabajo, ellos se han corrompido. Efectivamente, algunos pueden alegar que los electos representan una u otra visión ideológica, pero a pesar de que esto pueda ser verdad, todos los que se postulan a la administración del Estado, lo hacen con una propuesta única, dar beneficios al pueblo, ya que de otra forma no podría ser elegido.

 

    Por lo mismo cuando dichas personas dejan de responder a los intereses del pueblo trabajador, ellas y ellos han traicionado el mandato que se les ha entregado, por lo que deben ser sancionados y castigados. Cuando no existe una sanción asociada al incumplimiento del deber asociado a su servicio, podemos asegurar que se ha instalado la impunidad en el quehacer del gobierno.

 

    El primer ejemplo de ello es la desidia, desinterés e inacción de los gobiernos post tiranía, los que no realizaron ningún esfuerzo para recuperar las empresas del Estado que fueron usurpadas y apropiadas por un grupo reducido de sujetos, quienes las adquirieron con el dinero de los trabajadores recaudado por el ahorro forzoso ejecutado por las AFP.

 

    Otro ejemplo concreto de lo expuesto es el anatocismo que es el cobro de intereses por sobre intereses ya vencidos y no pagados. En otras palabras es la reiteración de la aplicación de intereses por sobre interés ya pactados al momento de comprar un producto a crédito o solicitar un préstamo. El anatocismo esta prohibido por la ley 18.010 que en su artículo N° 9. A pesar de ello todas las empresas que tienen como negocio el crédito y el préstamo lo aplican, hecho que transgrede la norma, acción que realizan ya que saben que sus acciones quedarán impunes. Esto es un ejemplo claro de corrupción. Estas empresas que lucran vía crédito y préstamo, también son financiadas con el dinero de las y los trabajadores, recaudadas por las AFP.

 

    El anatocismo es similar a los sobre impuestos específicos, los que son aplicados a bienes de consumo masivo adquiridos como masivamente por nuestro pueblo, ejemplo de ello es el sobre impuesto a la harina que se traduce en un sobre precio del pan y fideos. De igual forma el sobre impuesto a la importación de azúcar, que afecta a todos los productos que utilizan este insumo. Además existe el sobre impuesto a la carne, a las bebidas azucaradas, alcohólicas, cigarrillos. Por ejemplo el impuesto específico a los combustibles, además de otros impuestos aplicados a la gasolina, son traspasados al precio del boleto y al transporte de todo tipo de productos alimenticios. Todos estos sobre impuestos son pagados mayoritariamente por las y los trabajadores y nuestro pueblo. Todos estos sobre impuestos son generados por ley, lo que quiere decir que las personas que nosotros elegimos para que administren nuestra riqueza en beneficio de nuestro pueblo no lo están haciendo, por el contrario, ellas y ellos crean leyes que encarecen el costo de la vida, hecho que obliga a la población a endeudarse acción que beneficia directamente a los empresarios que se dedican al crédito y al préstamo. Esto también es una expresión de la corrupción existente en nuestro país.

 

    Otra forma de corrupción del gobierno, la podemos encontrar en el sistema de salud, ya que este obliga al Estado a traspasar el 56% de los recursos económicos recaudados de nuestras cotizaciones a las empresas privadas de salud, hecho que se traduce en que “el pago por las prestaciones de FONASA a los hospitales públicos no alcanza a cubrir su costo real. Cubriendo menos de la mitad de su costo real (40%)”, por lo cual la deuda hospitalaria alcanza a marzo del 2016 un total de $340 mil millones de pesos. Un ejemplo práctico es que Fonasa compra centralizadamente “días camas” a las clínicas privadas, como “Clínica Las Condes, a quien le paga por un día cama básico $827 mil pesos, mientras que a un hospital público solo le paga $60 mil. Durante 2012 el gasto por esta vía fue de $19.521 millones, cifra que perfectamente podría haber sido utilizada en ampliar la oferta de camas públicas cuyo déficit histórico era de 3.000 camas en 2010[7]”. Para el año 2013, se calculó que la compra de servicios a clínicas y prestadores privados fue de $1.187 millones de dólares, lo que significa directamente menos dinero para la construcción de hospitales públicos. Con esta información, podemos asegurar sin mayor duda que existe la intención manifiesta por parte de los gobiernos de la nueva mayoría y la alianza de destruir el sistema de salud público en benéfico de los empresarios privados.

 

    Otra expresión de la corrupción de los gobiernos que están administrando el Estado, lo podemos encontrar en la educación, particularmente con lo que ellos llaman educación gratuita, la que en ningún caso es gratuita, sino todo lo contrario, ésta es pagada con la riqueza que genera nuestro trabajo y los impuestos que pagamos. Efectivamente hoy en nuestro país existe un porcentaje de jóvenes que no están pagando ni endeudándose por su educación, pero esto no es gratuidad, ya que tanto las matrículas al igual que el arancel mensual lo está pagando el Estado con la riqueza que producen las y los trabajadores. Para que la educación sea verdaderamente gratuita, esta no debe exigir el pago de matrícula, mensualidad o arancel anual, y esta condición sólo puede ser asegurada y entregada por el Estado, ya que éste no persigue lucro o ganancia.

 

         Que la educación sea gratuita, es una mentira indiscutible publicitada por el gobierno de turno, por lo tanto, si el gobernó miento, este hecho es una expresión de la corrupción existente en su seno, la que se genera y profundiza con una única finalidad, beneficiar a los grandes empresarios nacionales y extranjeros.

 

         Tanto en el caso de la salud y la educación se expresa la premisa que sostiene que los problemas públicos deben ser solucionados por la empresa privada, esta máxima del neoliberalismo nos quiere dar a entender que los empresarios son los llamados a solucionar los problemas de nuestra sociedad, pero esto no es más que otra mentira publicitada por los gobiernos que administran nuestro Estado, ya que se omite o tratan de ocultar que cuando los empresarios intervienen en un sector del quehacer económico, lo hacen específicamente para obtener ganancias, por lo tanto, los empresarios no pueden ni deben ser responsables de la salud, la educación, y la vivienda de un país, puesto que sus objetivos están mediatizados por la avaricia y no por el bienestar social.

 

    Bajo esta misma lógica podemos encontrar corrupción en la promulgación de la ley de pesca, las concesiones de explotación minera, los subsidios a las empresas madereras, salmoneras, de transporte, en la privatización del agua para consumo humano y regadío. Todas estas expresiones de corrupción quedan impunes gracias a que las personas que elegimos periódicamente para que administren nuestra riqueza en beneficio de toda la población, han decidido cambiar arbitrariamente el carácter del Estado, el que hace ya más de 43 años ha sido dispuesto para entregar la propiedad de nuestra tierra y el producto de nuestro trabajo a un grupo reducido de empresarios hecho que solo demuestra su corrupción, y el nivel de impunidad imperante en el país.

 

    Para ir concluyendo solo queremos ejemplificar lo expuesto con una noticia reciente, publicada el 28 de marzo del 2017, que expone que “La Fiscalía Nacional Económica (FNE) reveló ayer (27 de marzo) la nueva guía interna sobre delación compensada en caso de colusión, la que reemplaza a la que regía del año 2009. Esta versión introduce una nueva herramienta para ampliar los beneficios a quienes pidan acogerse en segundo lugar a este beneficio[8]”.

 

    Esto no es más que la expresión de un gobierno corrupto, el que por medio de la Fiscalía Nacional Económica, informa a todos los empresarios nacionales que pueden seguir coludiéndose por un periodo indeterminado, y que una vez que ellos lo estimen conveniente, se auto denuncien, y al realizar dicha acción, ellos los empresarios coludidos, quedarán libres de polvo y paja, ya que esta nueva Ley les asegura que no serán sancionados ni multados por sus acciones, en otras palabras la impunidad se instala legalmente

 

    Para finalizar este artículo, queremos expresas algo que todos ustedes saben, cual es que la corrupción y la impunidad en ningún caso será solucionadas por la nueva mayoría o por la alianza, ya que dichas expresiones políticas se sustentan en el neoliberalismo, ideología que se funda en la codicia desenfrenada, la que incluso no tiene problemas al momento de masacrar a un pueblo completo si con ello logra sus mezquinos objetivos, por lo tanto, la única solución es la construcción del socialismo.

 

Mario Paz Montecinos

Secretario General de Los Hijos de Mafalda

“El Mayor Compromiso Con Nuestro Pueblo Es La organización.

Súmate Al Trabajo de Los Hijos de Mafalda”

 

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[1] http://www.definicionabc.com/derecho/impunidad.php

[2] http://definicion.de/corrupcion/

[3] http://definicion.de/corrupcion/

[4] http://www.loshijosdemafalda.cl/products/corrupcion-o-ideologia/

[5] https://www.youtube.com/watch?v=W0pyuudA0oo

[6] Punto Final Edición N°359

[7] http://ciperchile.cl/2013/05/27/como-se-ha-desmantelado-la-salud-publica/

[8] Diario La Tercera pág. 31. 28 de marzo 2017