DE PAROS Y REAJUSTE O LA TEORIA DE LA CONSPIRACIÓN

DE PAROS Y REAJUSTE O LA TEORIA DE LA CONSPIRACIÓN

    El tema del reajuste laboral se instala anualmente en todos los medios de comunicación, principalmente porque este tema trae asociada la paralización de las y los trabajadores públicos.  Lo que los medios de comunicación no informan, es que esta negociación del reajuste, es básica y fundamental para la mantención de la capacidad de consumo de los empleados públicos, y por añadidura para el reajuste salarial del sector privado, por lo tanto, el porcentaje que puedan alcanzar los trabajadores públicos es muy relevante para todas y todos los trabajadores del país.

 

         Sobre el reajuste alcanzado por el sector público en 2016, que fue de un 3,2%, podemos exponer diversas cosas, lo primero que se debe explicitar es que, un reajuste de salarios “NO es un aumento de sueldo”, por el contrario, esta medida solo trata de devolver a las y los trabajadores el valor que ha perdido el dinero en los últimos 12 meses. Efectivamente, el dinero pierde valor debido a las alzas del costo de la vida, ya que los precios de los productos, bienes y servicios de consumo suben mensual y anualmente. Como diría la señora Juanita, cada día la plata alcanza para menos cosas.

 

         El que las cosas suban, se explica según los economistas, porque se produce una mayor demanda de un bien escaso, en otras palabras, las cosas suben por que son escasas y no alcanzan para todos. Esta explicación no es más que la Ley de oferta y demanda. El cuento es que en nuestro país, las cosas o bienes de consumo y servicios no escasean, por el contrario se mantienen constantes e incluso se produce aumento en la oferta de los mismos, esto se debe a la lógica del consumo masivo, pero ese es otro cuento. Las mayores variaciones de los precios de algunos productos de consumo directo, como verduras y frutas, son explicadas por la temporada de las mismas, pero fuera de eso, no se produce un gran nivel de escases, por lo tanto los bienes de consumo NO deberían subir significativamente sus precios.

 

         Regresando al tema del reajuste, como ya lo expusimos este “NO es un aumento de sueldo”, ya que para que esto ocurra realmente, los salarios deben subir por sobre el famoso IPC., en otras palabras, mi sueldo sube cuando lo aumentan por sobre la inflación anual. Ejemplo de ello es que el IPC de los últimos 12 meses acumula un total de 2,7%, entonces el reajuste entregado por el gobierno de un 3,2%, significa que los salarios de las y los trabajadores públicos aumentó en un 0,5%, lo que en la práctica no es significativo, ya que si consideramos un sueldo medio alto de $500.000 (quinientos mil pesos), el aumento real sería de $2.500 pesos (dos mil quinientos pesos), aumento que alcanza para dos kilos y medio de pan con suerte.

 

         Lo anteriormente expuesto hace referencia exclusivamente al plano ideal, ya que la realidad es más compleja y porfiada, de esta forma entendemos que en la práctica las cosas suben más de lo que muestran las estadísticas del gobierno, lo que se traduce en que cada vez nuestro salario, incluido el reajuste, alcance para comprar menos cosas y pagar menos cuentas. Esta situación se agrava aún más gracias a los salarios de miseria que pagan los empresarios nacionales.

                                          

         Lo expuesto hasta el momento es información conocida o intuida por las y los chilenos, por lo que no es nada nuevo, por lo mismo queremos realizar una propuesta dramática, y exponer una teoría conspirativa, la que pasamos a desarrollar a continuación.

 

LA CONSPIRACIÓN DE LOS SALARIOS MISERABLES.

        

        

         Nuestra teoría se funda en la siguiente pregunta ¿Por qué en Chile los salarios son tan bajos?, y ¿Por qué los reajustes salariales son miserables?, y ¿por qué las y los trabajadores públicos deben paralizar tan frecuentemente para exigir mejores salarios?

 

 

¿Por qué en Chile los salarios son tan bajos?

 

         La respuesta a esta pregunta es muy sencilla, en nuestro país, los salarios son miserables, porque es totalmente necesario limitar el nivel de consumo directo de la población, en otras palabras, el sueldo no les debe alcanzar a los chilenos y chilenas. ¿Por qué se preguntará usted?, por muchos motivos, el primero de ellos es que si su salario no le alcanza, usted se verá en la obligación de comprar diversos productos a crédito, o sea endeudándose por 1, 2, 3 y hasta 4 años si desea conseguir algún implemento de línea blanca, y en el caso que desee compra una casa, el periodo de endeudamiento será un mínimo de 12 años. ¿Por qué es tan importante que la población se endeuda?, fácil, en todo el periodo en que dure su deuda, usted trabajará callado y sin reclamar, ya que si lo hace puede perder la pega, lo que significa que usted no tendrá plata para pagar y se ira a DICOM, lo demandarán e incluso le quitarán sus cosas vía embargo. En el mejor de los casos, usted repactará su deuda, y gracias al anatocismo[1], usted pagará interés por sobre interés, aumentando su deuda en cantidad de dinero y en meses incluso años.

 

         El salario no le debe alcanzar para satisfacer sus necesidades básicas, ya que de esta forma, usted se verá obligado a asistir a los municipios a solicitar algún tipo de ayuda, como cajas de mercadería, uniformes y útiles de colegio,  remedios, pañales, pasajes para bus, permisos para trabajar en la calle, y un sinfín de otras cosas. Como puede ver, un salario miserable, nos transforma en mendigos, y con esto aparece el clientelismo electoral. Esto quiere decir que usted se sentirá agradecido por el favor concedido por el alcalde, concejal o funcionario municipal, que en la siguiente elección le cobrara este favor en forma de voto, lo que finalmente se traduce en la perpetuidad del alcalde, concejal y funcionario en el cargo.

 

         Un salario miserable nos obligará a mendigar salud, y sentirnos agradecidos por la atención y entrega de remedios, de igual forma mendigaremos educación y subsidio para la vivienda entre otras cosas. No debemos olvidar que un mendigo, es una persona que no puede levantar la voz y mantener siempre su cabeza agachada para no ofender al que entrega la limosna, además de siempre ser agradecido por el regalo por muy mínimo que este sea. Un mendigo se acostumbra a ser sumiso y considerar que siempre existen sujetos que están por encima de él, por lo tanto, son mejores que él.

 

         Un salario miserable no le permite tener acceso al conocimiento, esto se traduce en que usted no destinará dinero a la compra de libros, por lo que estos serán considerados como innecesarios. El bajo acceso al conocimiento, particularmente a la lectura, se traduce en que las y los chilenos no comprendan lo que leen, transformándose de esta forma en analfabetos funcionales, incluso se produce el fenómeno de analfabetismo por desuso. Como se puede observar, los salarios miserables se traducen en la generación de un pueblo ignorante y desinformado.

 

         Los salarios miserables, también implican que las y los trabajadores no tengan recursos para destinarlos al ocio, al cine, al teatro, a viajar y conocer nuevos lugares y países, o sea, los salarios miserables se transforman en una cárcel invisible que nos limita nuestro movimiento.

 

¿Por qué los reajustes salariales son miserables?

 

         Recuerde que estamos exponiendo una teoría conspirativa. Ahora bien la respuesta a esta pregunta es más fácil y corta aún. Los reajustes son miserables, ya que tanto las autoridades y los empresarios requieren confirmar su poder de forma sistemática. ¿Cómo es esto?, el gobierno y los empresarios necesita que las y los trabajadores anual o vi anualmente se organicen para mendigar un reajuste y un posible aumento de salarios.

 

    En estos periodos de negociación, las autoridades y los empresarios hacen ejercicio del poder en diversas formas, la primera de ellas es la confirmación de la autoridad que ellos sustentan, ya que se encuentra en sus manos la posibilidad real de reajustar o aumentar los salarios, si ellos estiman que no es adecuado hacerlo, este no se ejecutará. Un segundo elemento a considerar, es que en estos periodos, las autoridades y los empresarios enfrentan a trabajadores contra otros trabajadores, por un lado se encuentran los que representan a la empresa y por otro los que demandan los aumentos. El poder de las autoridades y los empresarios también se ve en la confirmación del monopolio de la utilización de la fuerza, ya que son ellos los que mandan a las policías a amedrentar y reprimir a las y los trabajadores movilizados.

 

    Definitivamente, el poder de la autoridad política y el de los empresarios se hacen efectivo al momento en que ellos deciden materialmente cuánto será finalmente el reajuste o el posible aumento salarial.

 

¿Por qué las y los trabajadores públicos deben paralizar tan frecuentemente para exigir mejores salarios?

 

    Esta pregunta es súper relevante, para la teoría de la conspiración que deseamos exponer. La respuesta a esta pregunta representa un elemento fundamental de la ideología neoliberal o neoconservadora imperante en nuestro país. Ahora bien, las y los trabajadores públicos deben movilizarse y paralizar sistemáticamente ya que de esta forma se generan un conjunto de condiciones materiales y sicosociales que favorecen el proceso de privatización de las funciones, tareas y trabajos de la administración pública, profundizando de esta forma el modelo subsidiario.

 

    Nuestra teoría conspirativa asegura que el modelo económico imperante en Chile, ya no tiene mayor capacidad para expandirse, por lo que los empresarios dueños del modelo, para seguir enriqueciéndose deben echar mano de lo que sea. Por un lado tenemos el sistema subsidiario, que no es más que el traspaso de los recursos del Estado a la empresa privada. Pero esto es insuficiente para los empresarios chilenos, y como el Estado no puede entregarle recursos directamente, los gobiernos de derecha que han administrado el Estado estos últimos 26 años, han implementado un mecanismo por el cual, los empresarios nacionales pueden seguir aumentando su riqueza, por medio de la transformación de los derechos sociales en negocios seguros y muy rentables, por medio de la tercerización de las funciones del Estado, esto no es más que facilitar el enriquecimiento de los empresarios por medio del dinero de nuestros impuestos.

 

    Ahora bien, esto significa que, el Estado les traspasa funciones que le han sido propias por muchos años a los empresarios en forma de concesiones o licitaciones de servicios. Esto lo podemos observar en la salud con los hospitales concesionados, las cárceles, las carreteras, el transporte público vía administrador financiero, en el servicio de registro civil con la externalización de la fabricación de las cédulas de identidad y pasaporte, además de la administración de las bases de datos, también la tercerización de la fabricación de papel moneda o sea nuestros billetes, a pesar que tenemos una casa de moneda que los puede fabricar, y la tercerización de las funciones del SENAME, que se traduce en que este aparato público traspasa sus recursos a la empresa privada para que ella haga caridad con dineros públicos.

 

    Ahora viene la conspiración. Las y los trabajadores del Estado, o sea los funcionarios públicos deben paralizar sistemáticamente ya que de esta forma la población, o sea nuestro pueblo, va generando una opinión negativa hacia ellos, ya que los paros del sector público afectan directamente a nuestro pueblo, el que se ve desprotegido y vulnerado. De esta misma forma, la población general va generando diferentes niveles de rencor y animosidad en contra de las y los funcionarios públicos, expresado en fuertes críticas y cuestionamientos a su función y compromiso. Entre más se demora el gobierno en acceder a las demandas de las y los trabajadores, más aumenta la percepción negativa de nuestro pueblo hacia las y los trabajadores públicos.

 

    Nuestro pueblo al sentirse desprotegido y vulnerado, asume e internaliza de forma más concreta la opinión de la derecha, que asegura que el sector público es ineficiente e ineficaz, en contraste, los únicos eficientes serían los empresarios privados. Bajo estas condiciones es mucho más fácil instalar el axioma de que “los problemas públicos deben ser solucionados por el sector privado”.

 

    Entonces, cuando las y los trabajadores públicos realizan paros y protestas por sus derechos laborales y económicos, la autoridad alarga el conflicto todo lo posible, ya que de esta forma se generan las condiciones que finalmente justificarán el proceso de externalización de las funciones del Estado, por lo que, tanto las licitaciones y las concesiones de las actividades fiscales serán no sólo bien recibidas sino que también exigidas por la población, la derecha y los empresarios.

 

    Para finalizar este artículo conspirativo, sólo deseamos exponer que lo que hemos graficado ya está sucediendo hace muchos años, y su mejor expresión es la educación pública municipalizada, la que va en vías de su extinción, y esto se debe a que estos establecimientos educacionales viven reiterados paros y tomas durante el año, lo que se traduce en que muchos estudiantes se deban quedar en sus casas, dificultando de esta forma la organización y vida familiar, lo que finalmente hace que los padres que durante mucho tiempo matricularon a sus hijos en los colegios públicos municipales, finalmente los terminen trasladando a colegios privado subvencionados, ya que en estos establecimientos educacionales  no se realizan paros y tomas.

 

    Como podrán ver, esta conspiración puede ser absolutamente real jejejeje.

 

Mario Paz Montecinos

Secretario General de Los Hijos de Mafalda

“El Mayor Compromiso Con Nuestro Pueblo Es La organización.

Súmate Al Trabajo de Los Hijos de Mafalda”


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[1] http://www.loshijosdemafalda.cl/products/anatocismo-o-interes-por-sobre-el-interes/