Chile: El Engaño de la Igualdad y el Crecimiento Económico. "Reinstalando el Concepto de Justicia Social"

Chile: El Engaño de la Igualdad y el Crecimiento Económico. "Reinstalando el Concepto de Justicia Social"
Por Luis Santibáñez, Presidente de Los Hijos De Mafalda.
 
 
El día 18 de Marzo de 2014, en la página web de la radio Bío Bío, se publica la noticia que informa que Chile, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), se ubica como el país con mayor desigualdad de ingresos entre ricos y pobres de los 34 Estados que son parte de este Organismo. Este ranking, está realizado específicamente bajo el coeficiente de Gini, el que establece una unidad de medida entre 0 y 1 donde un coeficiente de 0 representa una perfecta igualdad de ingresos, mientras que un coeficiente de 1 denota perfecta desigualdad. Es así como en esta escala, Chile ocupa el primer lugar, seguido de México con un 0,47 de coeficiente y Turquía que se ubica en el tercer puesto con 0,41.
 
Esta situación se explica porque en Chile, la diferencia entre el 10% más rico y el 10% más pobre revela un coeficiente de Gini del orden del 0,50. Dicha información se complementa con las cifras reveladas por el SII el año 2013, que tomaron los economistas Ramón López, Eugenio Figueroa y Pablo Gutiérrez, quienes establecen, luego de una investigación, que el ingreso per cápita del 1% más rico, es 40 veces mayor que el ingreso per cápita del 81% de la población. 
 
Además, si precisamos un poco más la información, dentro de ese 1% más rico, el 0,1%, equivalente a 1.200 individuos, posee un ingreso per cápita que alcanza los casi US$900 mil dólares, es decir, $450.000.000 (cuatrocientos cincuenta millones de pesos), o sea más de $10 millones de dólares al año, es decir $5.000.000.000 (Cinco mil millones de pesos).Aunque esta información es válida si se excluyen las utilidades no distribuidas.
 
Este ingreso equivale a más de 1.200 veces el ingreso per cápita del 99% más pobre de la población y es casi 3 mil veces mayor que el ingreso promedio del 80% más pobre de los chilenos. Situación que determina que el 30% de los recursos quedan en manos del 1% más rico del país.
 
Sin embargo, esta estratosférica concentración de riquezas, no son sólo datos estadísticos, ya que tienen nombres y apellidos que la misma revista Forbes actualizada para el año 2013, presenta para que los trabajadores Chilenos nos sintamos orgullosos de quienes se benefician del manoseado concepto del “Crecimiento Económico”. Estas personas son los 10 empresarios más ricos de nuestro país:
 

En Chile

Lista Forbes

Nombre

Fortuna (millones de US$)

1-.

35

Iris Fontbona & familia

$ 17.400

2.-

114

Horst Paulmann

$ 9.700

3.-  

363

Bernardo Matte

$ 3.700

3.-

363

Eliodoro Matte

$ 3.700

3.-

363

Patricia Matte

$ 3.700

3.-

363

María Luisa Solari & familia

$ 3.700

4.-

395

Juan Cuneo & familia

$ 3.400

4.-

395

Teresa Matilde Solari & familia

$ 3.400

5.-

437

Piero Solari & familia

$ 3.100

6.-

458

Álvaro Saieh Bendeck

$ 3.000

7.-

589

Sebastián Piñera

$ 2.500

8.-

825

Luis Enrique Yarur

$1.850

9.-

1175

Roberto Angelini Rossi

$ 1.200

10.-

1342

Patricia Angelini Rossi

$ 1.000

 
Fuente: Forbes 
 
 
Estos hombres y mujeres, representan al 0,01% más rico de Chile, quienes obtienen 6 veces más ingresos del país, en comparación con lo que reciben los más ricos de los 33 Estados restantes de la OCDE, incluso más que Japón, Canadá, Estados Unidos, España y Suecia.
Esto quiere decir que Chile es el país más saqueado por sus empresarios en el mundo, y en donde a su vez, los más ricos tienen mayores facilidades legales para acumular y concentrar grandes cantidades riquezas.
Pero la sociedad no se compone sólo de empresarios, ya que estos son en cantidad, la mínima expresión de la humanidad, por lo mismo, debemos comprender que la mayoría de la población pertenece a la clase trabajadora. Esta clase a diferencia de la clase empresarial, sólo dispone de su fuerza de trabajo para poder reproducir su vida en el tiempo, y supuestamente depende de los empresarios, quienes tienen la propiedad de los medios de producción, es decir, las empresas.
 
En Chile, dadas las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales que existen, los trabajadores no tienen ningún derecho consagrado, ya que todo depende de la capacidad de ingresos que estos tengan. Esta situación se confirma con el mismo informe de la OCDE, que establece que Chile, es el tercer país con menor inversión en protección social los países de la organización, pues, sólo destina un 10,2% del producto interno bruto. Es por este motivo, que en nuestro país el gasto público en educación, en salud, y en pensiones es muy bajo.
 
Sin embargo, a pesar de dicha situación, la misma OCDE, establece a su vez que Chile es el país con el PIB per cápita (Distribución del producto interno bruto por habitante) más alto de América Latina durante el año 2013, con $18.945 dólares por persona, es decir $9.472.500 pesos anuales, y por lo tanto $789.375 pesos mensuales. Esta información nos revela que en Chile 16.634.603 millones de habitantes, es decir todo el conjunto de la población, posee dichos ingresos. Frente a dicha información usted y nosotros nos preguntamos ¿Quiénes se quedaron con nuestro dinero?
 
Antes de responder a esta pregunta, debemos complementar la información, estableciendo que en Chile la población laboralmente activa corresponde a 8.458.204 personas, la que posee un salario promedio de $360.300. De esta población, 4.229.102 trabajadores, es decir el 50% gana un sueldo inferior a los $250.000 pesos, de los cuales, 1.815.650 trabajadores, es decir el 17%, reciben el salario mínimo equivalente a $210.000 pesos.
 
Por otra parte, el 49% de la población restante, poseen salarios que fluctúan entre los $500.000 y los $2.000.000, quienes pertenecen principalmente a la población con estudios superiores, ya sean técnicos y/o Universitarios y que forman parte de la mal llamada clase media. Sin embargo, el problema no es ese, el problema es que en Chile 14,2 millones de personas, es decir el 84% de la población Chilena, se consideran de clase media, inclusive aquellos que ganan menos de $250.000 pesos mensuales, y no de la clase trabajadora.
 
Probablemente otro gallo cantaría, si nuestro pueblo tuviera mayor información, y conociera el PIB per cápita por habitante que existe en Chile, sin duda, sentiría que con $789.375 la vida sería un poco más desahogada para ellos, pero como no se puede anhelar algo que se desconoce, tampoco se genera molestia al respecto. Gracias a esta ignorancia, el empresariado se lleva el 30% del PIB, equivalente a $80.700 millones de dólares, y complementariamente los medios como la televisión y los diarios reivindican su imagen como un sujeto indispensable para la sociedad, no así a los trabajadores, que inclusive les fue borrada su identidad y les cambiaron su condición de clase, por “Clase Media”.
 
Por otro lado, y para empeorar las cosas, si consideramos el nivel de inflación que existe en nuestro país, es decir cuando los empresarios deciden subir los precios de los productos, nos percataremos de que según el mismo Instituto Libertad y Desarrollo, el nivel de inflación se expresa de manera desigual entre los hogares más pobres y los más ricos, ya que a pesar de que la inflación general de enero del 2014 sea de un 2,8%, la inflación en los alimentos que compran los ricos es de un 0,8% y los que compran los más pobres es de 1,6%.
 
Por consiguiente, y de acuerdo a toda la información expuesta anteriormente, nos damos cuenta de que la desigualdad es un fenómeno que se expresa en diversos aspectos de la vida, ya sea en los salarios de los trabajadores versus la fortuna de los ricos; en la distribución del ingreso per cápita o bien, en los efectos de la inflación entre los más ricos y en los más pobres.
 
Los datos empíricos expuestos por la OCDE y los medios de comunicación nacionales en conjunto con diversos organismos internacionales, establecen que el problema es la desigualdad, cuando en realidad esto es sólo una consecuencia del modelo económico. De esta manera, nos confunden haciéndonos creer que es normal y natural la existencia de altos niveles de concentración de riquezas en pocas manos, tanto es así que en Chile tenemos a 10 Chilenos con fortunas superiores a los US 7000 Millones de dólares y a la mitad del país ganando menos de $250.000.
 
Esta es una de las razones del por qué, terminamos aceptando que el crecimiento económico, es decir el crecimiento de la fortuna de los grandes empresarios, sea felicitado por todos lados y subiéndonos el estatus como país, ya que supuestamente nos acerca al desarrollo, cuando no hace otra cosa que empobrecernos. Esta situación se termina aceptando, entre otras cosas, porque a pesar de que establecen a la desigualdad como un problema, por otro lado nos dicen que la igualdad es injusta.
 
Pues bien, ni la desigualdad es el problema, ni la igualdad es la solución, ya que el problema es el modelo político, económico, social y cultural Neoliberal, el que permite la concentración de la riqueza del país en muy pocas manos y nos obliga a todos a comportarnos de igual forma, ;nos obliga a todos por igual a ser individualistas; nos obliga a todos por igual a endeudarnos con los bancos; nos obliga a todos por igual a endeudarnos con la educación y a pagar altos aranceles; nos obliga a todos por igual a comprarle mercadería a Waltmar o a CENCOSUD, lo que nos lleva a la conclusión de que el régimen de la igualdad es realmente injusto.
 
Finalmente, y debido a lo anterior, lo que hace falta realmente en Chile es Justicia Social, en donde cada ciudadano con derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, y al trabajo, pueda optar libremente en qué desempeñarse, y no verse obligado a esclavizarse para comprar las cosas que necesita o bien para atenderse cuando padece de alguna enfermedad. Para alcanzar dicha situación, la solución se encuentra en la transformación de este sistema en uno que consagre los derechos enunciados anteriormente, mediante el establecimiento de la propiedad social y colectiva de las empresas estratégicas y los recursos naturales, así como la ejecución de una reforma tributaria de carácter progresiva que obligue a las empresas privadas a tributar en beneficio de la población en su conjunto.
 
 
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Fuentes:
 
1. http://www.biobiochile.cl/2014/03/18/ocde-ubica-a-chile-como-el-pais-con-mayor-desigualdad-de-ingresos-entre-ricos-y-pobres.shtml
 
2. http://www.lasegunda.com/Noticias/Economia/2013/03/834448/los-super-ricos-chilenos-ganan-el-30-de-todos-los-ingresos-del-pais
 
3. http://www.emol.com/noticias/economia/2013/03/04/586715/catorce-chilenos-entre-los-mas-ricos-de-forbes-suman-fortunas-por-us-61350-millones.html 
 
4. http://elsolonline.com/noticias/ver/1304/169158/la-vergonzosa-desigualdad-en-chile-sera-eje-de-la-campana-electoral
 
5. http://www.bancomundial.org/es/country/chile
 
6. http://www.elnortero.cl/noticia/sociedad/inflacion-de-los-sectores-mas-pobres-es-mayor-al-promedio-que-entrega-el-in